lunes, 24 de diciembre de 2018

MICRORRELATO

Él se acercó a la pareja, que comenzaba a amartelarse, y le dio un leve golpe al chico en el estómago. Ella se desentendió del acercamiento amoroso y le dijo que le acompañará al fondo del disco-pub, donde había una pequeña sala en la que no había nadie en ese momento.Hacia allí se encaminó él acompañado por la refunfuñante chica.
Se sentaron sobre los cojines de dos butacas y permanecieron un momento rígidos, sin acomodarse. Comenzó ella a hablar:
-Quiero que me dejes en paz. No me gustas y voy a seguir con Alberto porque lo quiero y me gusta.
Él hizo un gesto de ligera pena, pero enseguida levantó la voz con algo de violencia y dijo:
-Es un ser insustancial y vulgar y más filisteo que los cojones de Goliat. Vete con él y púdrete como una pequeña burguesa, que es lo que eres.
Ella comenzó a gemir, pero se levantó con energía y se fue otra vez con su chico.


No hay comentarios:

Publicar un comentario